martes, 11 de octubre de 2016

Metodos del Profeta Muhammad ﷺ para corregir


Metodos del Profeta Muhammad ﷺ para corregir 

Métodos del Profeta para Corregir los errores

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Los métodos del Profeta ﷺ para corregir los errores de la gente

Introducción

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso Alabado sea Allah, Señor de los Mundos, Amo del Día del Juicio, Dios del primero y el último, Sustentador del cielo y de la tierra, que la paz y las bendiciones sean sobre Su Profeta, Maestro de la humanidad, enviado como Piedad para el mundo. Enseñarle a la gente es una de las buenas acciones más grandes cuyos beneficios se extienden a los demás. Es la manera que tienen los divulgadores y educadores para compartir la herencia de los Profetas y Mensajeros. “Allah y los ángeles, incluso una hormiga en su hormiguero y la pez en el mar orarán por el que le enseña a las personas los caminos del bien”1 . Hay distintas formas y maneras de enseñar, con distintos medios y métodos, uno de los cuales es corregir los errores. Corregir los errores es parte de la educación; son inseparables. Corregir los errores es también parte de la sinceridad y el consejo en la religión (nasihah), la cual es obligación para todos los musulmanes. La relación entre esto y el concepto de fomentar lo que es bueno y prohibir lo malo, que también es obligación, es bastante obvia (pero debemos destacar que el área de los errores es más amplia que el área del mal [munkar], por lo tanto un error puede o no ser malo como tal). Corregir los errores también formaba parte de la revelación y la metodología del Corán. El Corán trajo mandamientos y prohibiciones, aprobaciones y denuncias, y corrección de errores – incluso aquellos cometidos por el Profeta . Por lo tanto, incluía refutaciones y señalaba errores, por ejemplo: “[¡Oh, Muhámmad!] Frunciste el ceño y le volviste la espalda al ciego cuando se presentó ante ti2 , y tal vez pretendía instruirse para así purificar su conducta y moral, o beneficiarse reflexionando sobre tus palabras. En 1 Reportado por at-Tirmidhi; Sunan at-Tirmidhi, Ahmad Shakir, edición n° 2685. Abu ‘Isa dijo: Es un hadiz hasan gharib sahih. 2 Se refiere a cuando ‘Abdullah Ibn Umm Maktúm, que era ciego, interrumpió su prédica a los nobles de Quraish. 6 cambio al que era rico y soberbio Tú le dedicaste tu empeño. Pero tú no eres responsable por su incredulidad [tu obligación sólo es transmitir el Mensaje]. En cambio aquel que se presentó ante ti con afán [de aprender], y temía a Allah, tú te apartaste de él”. [‘Abasa 80:1-10] “Y recuerda [¡Oh, Muhámmad!] cuando dijiste [a Zaid Ibn Hárizah] a quien Allah había agraciado [con el Islam], y tú habías favorecido [liberándolo de la esclavitud]: Quédate con tu esposa, y teme a Allah; ocultaste así lo que Allah haría manifiesto porque temiste lo que diría la gente, pero Allah es más digno de ser temido. Cuando Zaid termine con el vínculo conyugal [y su ex esposa haya concluido con el tiempo de espera luego del divorcio], te la concederemos en matrimonio para que los creyentes no tengan ningún impedimento en casarse con las ex esposas de sus hijos adoptivos si es que éstos deciden separarse de ellas, y sabed que esto es un precepto de Allah que debe ser acatado…” [al-Ahzaab 33:37] “No es asunto tuyo si Él les absuelve o les castiga, pues han sido injustos” [Aal ‘Imraan 3:128]. El Corán también fue revelado para corregir los errores de algunos de los Sahaabah en diferentes situaciones. Cuando Haatib ibn Abi Balta’ah  cometió el error de escribirles a los enemigos del Islam de Quraish e informarles en qué dirección se dirigía el Profeta  en una campaña militar contra ellos, Allah reveló estas palabras: “¡Oh, creyentes! Si habéis salido para luchar por Mi causa y anheláis Mi complacencia no toméis como aliados a Mis enemigos que también son los vuestros demostrándoles afecto, cuando ellos se niegan a creer en la Verdad que os ha llegado y expulsan al Mensajero y a vosotros mismos [de La Meca] sólo porque creéis en Allah vuestro Señor. Cómo podéis ocultar el afecto que sentís por ellos cuando Yo bien sé lo que ocultáis y lo que manifestáis. Quien de vosotros obre así se habrá extraviado del verdadero camino.” [al-Mumtahinah 60:1] Respecto al error cometido por los arqueros en la batalla de Uhud, que abandonaron la posición en la que el Profeta  les había ordenado que se quedasen, Allah reveló las siguientes palabras: “…Allah cumplió la promesa que os hizo cuando, con Su anuencia les vencíais [en la batalla de Uhud]. Sin embargo, después de que Allah os hizo 7 ver la victoria, flaqueasteis, discutisteis sobre las órdenes y desobedecisteis. Entre vosotros hubo quienes anhelaron las cosas materiales de esta vida [el botín] y quienes la recompensa de la otra…” [Aal- ‘Imraan 3:152] Cuando el Profeta  se alejaba de sus esposas para disciplinarlas, y había quienes rumoreaban que se había divorciado de ellas, Allah reveló las palabras: “Cuando llega a sus oídos algo que pudiere atentar contra la seguridad y sembrar el temor lo propagan. Si lo remitieran, antes de propagarlo, al Mensajero y a quienes tienen autoridad y conocimiento…” [an-Nisa’ 4:83] Cuando algunos de los musulmanes no emigraron de La Meca a Medina sin tener una excusa válida, Allah reveló estas palabras: “Por cierto que aquellos que mueran dudando de su fe, los ángeles al tomar sus almas les preguntaran: ¿Por qué dudasteis? Responderán: Nos sentíamos débiles y oprimidos [por los incrédulos]. Les dirán: ¿Acaso la Tierra de Allah no era suficientemente vasta como para haber emigrado? A ellos les corresponderá el Infierno como morada. ¡Qué mal fin!…” [an-Nisa’ 4:97] Cuando algunos de los Sahaabah creyeron y repitieron los rumores de los hipócritas que acusaban a ‘A’ishah de algo que ella era inocente, Allah reveló unos versículos sobre esta mentira, entre ellos el siguiente: “Y si no fuese por la gracia de Allah y Su misericordia sobre vosotros en esta vida y en la otra, habríais sufrido un terrible castigo por lo que dijisteis. Propagasteis la calumnia de boca en boca, repitiendo aquello sobre lo cual realmente no teníais conocimiento, y creísteis que lo que hacíais era leve, pero ante Allah es gravísimo.” [an-Nur 24:14] Luego Allah dijo: “Cuando oísteis la acusación tendríais que haber dicho: No debemos hablar de ello. ¡Glorificado seas Señor! Esto es una gran calumnia. Allah os prohíbe que volváis a cometer semejante falta, si es que sois creyentes.” [an-Nur 24:16-17] 8 Cuando algunos de los Sahaabah discutían en presencia del Profeta  y levantaban la voz, Allah reveló: “¡Oh, creyentes! No os pongáis a vosotros mismo por encima de Allah y Su Mensajero, y temed a Allah; en verdad Allah todo lo oye, todo lo sabe. ¡Oh, creyentes! No levantéis vuestras voces sobre la voz del Profeta, y no habléis con él del mismo modo que habláis entre vosotros, pues vuestras obras se malograrán sin que os deis cuenta.” [al-Huyuraat 49:1-2] Cuando la llegó la caravana a la hora de la jutbah de los viernes, y algunas personas se fueron de la jutbah para comprar y vender, Allah reveló estas palabras: “Y aquellos que si ven un negocio o una diversión corren hacia ello y te dejan [solo] de pie, diles [¡Oh, Muhámmad!]: La recompensa que Allah tiene reservada [para los piadosos] es mejor que cualquier diversión o negocio, y [sepan que] Allah es el mejor de los sustentadores.” [al-Yumu’ah 62:11] Muchos otros ejemplos también indican la importancia de corregir los errores y no quedarse callado frente a ellos. El Profeta  fue guiado por la Luz de su Señor para seguir el principio de denunciar del mal y corregir los errores. De este y otros reportes los estudiosos (que Allah tenga piedad de ellos) derivan el siguiente principio: “No está permitido que el Profeta se abstenga de hablar y explicar los errores en el momento que sea necesario”. Es de suma importancia entender la metodología del Profeta en el manejo de los errores de las personas que él conocía, porque el Profeta  fue guiado por su Señor, y sus palabras y acciones fueron apoyadas por la revelación, y confirmadas y corregidas según fuese necesario. Sus métodos son más sabios y eficaces, y utilizar su enfoque es la mejor manera de hacer que las personas respondan positivamente. Si quien está en posición de guiar y enseñar a otros adopta estos métodos y este enfoque, su tarea será exitosa. Seguir el método y el enfoque del Profeta  también implica seguir su ejemplo, pues él es el mejor ejemplo para nosotros, y esto nos dará una mayor recompensa por parte de Allah, si nuestra intención es sincera. 9 Conocer los métodos del Profeta  deja expuesto el fracaso relativo de los métodos creados por el hombre – tan ampliamente adoptados en el mundo actual – y les demuestra a los seguidores de esa metodología que terminan en un fracaso. Gran parte de la misma es claramente una desviación basada en teorías corruptas como la libertad absoluta, o deriva de falsas herencias como la imitación ciega de padres y antepasados. Debemos señalar que la aplicación práctica de esta metodología en la vida real se basa en gran medida en el iytihad (estudiar la situación e intentar determinar el mejor enfoque). Esto implica elegir los mejores métodos para una situación particular. Quien entiende la naturaleza de las personas podrá notar similitudes entre las situaciones de la vida real y aquellas descriptas en los textos, y así poder escoger el método más apropiado de entre los métodos usados por el Profeta . Este libro es un intento de estudiar los métodos que utilizaba el Profeta  para manejar los errores cometidos por personas de distintos niveles y entornos, entre aquellos que vivían con él y con los que se relacionaba. Le pido a Allah que le dé éxito y lo libre de errores, para beneficiar a mis hermanos musulmanes y a mí, pues Él controla todas las cosas, y Él es la Guía hacia el Camino Correcto. 10 Puntos a tener en cuenta a la hora de enfrentar los errores Antes de embarcarnos en nuestra discusión debemos destacar algunos temas y consideraciones a tener en cuenta antes y durante el manejo y corrección de los errores de las personas. La sinceridad con Allah Cuando se les corrigen los errores a otras personas, es esencial que la intención sea obtener la complacencia de Allah, no demostrar superioridad o dejar salir la ira o impresionar a otras personas. Al-Tirmidhi (que Allah tenga piedad de él) reportó de Shufai al-Asbahi que llegó a Medina y vio un hombre con personas a su alrededor. Preguntó: “¿Quién es?”. Le respondieron: “Abu Hurairah”. [Shufai dijo:] “Entonces me acerqué y me senté frente a él. Él le hablaba a la gente, y cuando terminó y se fueron todos, le dije: ‘Te pido por Allah que me narres un hadiz que hayas oído del Mensajero de Allah  y que hayas comprendido plenamente’. Abu Hurairah dijo: ‘Lo haré, te contaré un hadiz que oí del Mensajero de Allah  y comprendí plenamente’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con dificultad, y siguió así hasta que se recuperó, luego dijo: ‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah  me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con dificultad nuevamente, luego se recuperó, se limpió la cara, y dijo: ‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah  me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego respiró con dificultad se limpió la cara y dijo: ‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah  me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con mucha dificultad, y su cabeza cayó hacia adelante, y lo sostuve con mi hombro por un tiempo, luego se recuperó y dijo: ‘El Mensajero de Allah  me dijo: ‘Cuando llegue el Día del Juicio, Allah bajará para juzgar a las personas. Y todos los pueblos se arrodillarán en sumisión. El primero en ser llamado será el hombre que haya aprendido el Corán de memoria, un hombre que 11 murió luchando en la causa de Allah y un hombre que tuvo una gran riqueza. Allah le dirá al recitador del Corán: ‘¿No te enseñé acaso lo que le revelé a Mi Mensajero?’. Él dirá: ‘Por supuesto, Mi Señor’. Allah dirá: ‘¿Qué hiciste con lo que te enseñaron?’. Él dirá: ‘Me quedé despierto día y noche (para recitarlo)’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que se dijera que fulano de tal es un gran recitador, y así se dijo’. El que tenía una gran riqueza será traído ante Allah y Allah le dirá: ‘¿Acaso no te di generosamente para que no necesitaras de nadie?’. Él dirá: ‘Por supuesto, Mi Señor’. Allah dirá: ‘¿Qué hiciste con lo que te di?’. Él dirá: ‘Lo usé para dar a mis parientes y en caridad’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que dijeran que fulano de tal es generoso, y así se dijo. Luego fue traído ante Allah al que murió en Su causa y Allah le dirá: ‘¿Por qué te mataron?’. Él dirá: ‘Me ordenaron luchar en Tu causa y luché hasta que me mataron’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que dijeran que fulano de tal era valiente, y así se dijo’. Luego el Mensajero de Allah  me golpeó las rodillas y dijo: ‘Oh Abu Hurairah, estos tres son los primeros que recibirán el calor del Fuego el Día de la Resurrección’”.3 Si la intención de la persona que da el consejo es sincera, obtendrá recompensa por su consejo y el mismo será aceptado y tomado en cuenta, con el permiso de Allah. Cometer errores es parte de la naturaleza humana El Profeta  dijo: “Todo hijo de Adán comete errores, y los mejores de los que cometen errores son los que se arrepienten”.4 Tener esto en mente con claridad pone las cosas en la perspectiva correcta, por lo cual el educador no debe esperar que las personas sean perfectas o infalibles ni juzgarlas según lo que él cree que deben ser, y luego considerar que han fracasado si cometen un error grave o 3 Sunan at-Tirmidhi, n° 2382, edición Shaakir. Abu ‘Isa dijo: Es un hadiz hasan gharib. 4 Reportado por at-Tirmidhi, n° 2499, y por Ibn Maayah, que narró esta versión – edición as-Sunan de ‘Abd al-Baqi, n° 4251. 12 repetidamente. Debe manejar a las personas de manera realista, según su conocimiento de la naturaleza humana que está sujeta a ignorancia, negligencia, falencias, caprichos, deseos y olvidos. Entender este hecho evitará también que el educador se sorprenda demasiado ante un error repentino que pueda llevarlo a reaccionar de forma inapropiada. Esto le recordará al divulgador (da’iah) y educador que se esfuerza por fomentar lo bueno y prohibir lo malo que él también es humano y puede cometer el mismo error, por lo cual debe tratar a la gente con compasión en vez de con dureza, pues el objetivo básico es reformar, no castigar. Pero no esto significa que debemos dejar pasar a quienes cometen errores, o buscar excusas para los que cometen pecados sobre la base de que son humanos o jóvenes, o que los tiempos modernos están llenos de tentaciones y demás. Debemos denunciar las malas acciones y recordar a las personas que deberán rendir cuentas ante Allah, pero al mismo tiempo debemos evaluar sus actos según el Islam. Al decir que alguien está equivocado hay que estar basados en evidencia legal según la legislación islámica y un entendimiento apropiado, no en la suposición o en el mero hecho de que a uno puede no gustarle. Muhámmad ibn al-Munkadir reportó que Yabir oraba usando solamente un izar (prenda inferior que se envuelve alrededor de la cintura) atado en la espalda5 , y el resto de su ropa estaba colgada en un gancho. Alguien le dijo: ‘¿Estás orando con una sola prenda?’. Él dijo: ‘Lo hice solamente para que una persona tonta me pregunte. ¿Quién de nosotros usaba dos prendas en los tiempos del Mensajero de Allah ?”6 . Ibn Hayar (que Allah tenga piedad de él) dijo: “Aquí se usa la palabra ‘tonta’ en el sentido de ‘ignorante’… El fin es explicar que está permitido usar una sola prenda, aunque es preferible usar dos prendas. Es como si dijera ‘Lo hice a propósito para mostrar lo que está permitido, para que el que no sabe pueda seguirme o reprocharme y yo enseñarle que sí está permitido’. La razón por la cual su respuesta fue tan dura fue para enseñarles, no para 5 La razón para esto es que no tenían pantalones, y usaban el izar atado en la espalda porque cubría más en el ruku’ y el suyud. [Fath al-Baari, edición al-Salafiyyah, 1/467. 6 Reportado por al-Bujari, al-Fath, n° 352. 13 reprochar a los estudiantes y para alentarlos a buscar ellos mismos los veredictos legales según el Islam”.7 Cuanto más grave es un error, más esfuerzo se debe hacer para corregirlo Los esfuerzos para corregir errores que tienen que ver con la ‘aqidah deben ser mayores que los que se hacen para corregir errores relacionados con normas de etiqueta, por ejemplo. El Profeta  se preocupaba profundamente por tratar y corregir los errores relacionados con el la idolatría (shirk) en todas sus formas, pues era un asunto de suma importancia. Estos son algunos ejemplos: Al-Mughirah ibn Shu’bah dijo: “Hubo un eclipse de sol el día que murió Ibrahim [el hijo del Profeta], y la gente dijo: ‘Este eclipse es causado por la muerte de Ibrahim’. El Mensajero de Allah  dijo: ‘El sol y la luna son dos signos de Allah, no se eclipsan por la muerte o el nacimiento de nadie. Si los ven (eclipsados), invoquen a Allah hasta que el eclipse haya pasado’”.8 Abu Waqid al-Laizi reportó que cuando el Mensajero de Allah  salió hacia Hunain, pasó junto a un árbol que usaban los idólatras llamado Dhat Anwat, y en el que colgaban sus armas. Le dijeron: ‘Oh Mensajero de Allah, designa para nosotros un Dhat Anwat como el que ellos tienen’. El Profeta  dijo: ‘¡Subhan-Allah! Esto es como cuando el pueblo de Moisés dijo: “Haz para nosotros un ídolo como los dioses que ellos tienen”. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, seguirán el camino de los que los precedieron’”.9 Según otro reporte narrado por Abu Waqid, salieron hacia La Meca con el Mensajero de Allah hacia Hunain. Dijo: “Los idólatras tenían un árbol de loto al que cuidaban y en el que colgaban sus armas; se llamaba Dhat Anwat. Pasamos junto a un gran árbol de loto verde y dijimos: ‘Oh Mensajero de Allah, haz que este sea un Dhat Anwat para nosotros’. El 7 Al-Fath, 1/467. 8 Reportado por al-Bujari, Fath, 1061. 9 Reportado por at-Tirmidhi, n° 2180. Dijo: Es un hadiz hasan sahih. 14 Mensajero de Allah  dijo: ‘Por Aquel en Cuya mano está mi alma, acaban de decir lo que el pueblo de Moisés le dijo a él: “Haz para nosotros un dios pues ellos tienen sus dioses”, pero él dijo: “Ciertamente, ustedes son un pueblo que no sabe”. Es lo mismo, y seguirán el camino del pueblo que los precedió, paso a paso’”.10 Zaid ibn Jalid al-Yuhani dijo: “El Mensajero de Allah  nos guió en la oración del Fayr en al-Hudaibiah justo después de una lluvia la noche anterior. Cuando terminó, se dirigió a la gente y dijo: ‘¿Saben lo que dice su Señor?’. Ellos dijeron: ‘Allah y Su Mensajero saben mejor’. Él dijo: ‘Esta mañana uno de Mis siervos amaneció creyente y otro incrédulo en Mí. El que dijo ha llovido por Gracia y Misericordia de Allah, es un creyente en Mí y un incrédulo en las estrellas; y en cuanto al que dijo que ha llovido por causa de tal o cual estrella, es incrédulo en Mí y un creyente en las estrellas’”.11 Ibn ‘Abbaas reportó que un hombre dijo: “Oh Mensajero de Allah, lo que tú o Allah quieran”. Él dijo: “¿Me estás igualando con Allah? [Debes decir:] Lo que sólo Allah quiera”.12 Ibn ‘Umar  reportó que se encontró con ‘Umar ibn al-Jattaab que venía con un grupo de personas y juraba por su padre. El Mensajero de Allah  los llamó y les dijo que Allah había prohibido jurar por los antepasados; el que quisiera hacer un juramento, debía jurar por Allah o guardar silencio.13 El Imán Ahmad reportó en su Musnad: Waki’ nos dijo que al-A’mash nos dijo de Sa’d ibn ‘Ubaydah que dijo: “Estaba con ‘Umar en un círculo y el oyó a un hombre de otro círculo decir: ‘No, por mi padre’. Entonces Ibn ‘Umar le lanzó piedras y dijo: ‘Así juraba ‘Umar, y el Profeta  le prohibió hacerlo y dijo que era idolatría (shirk)’”.14 Abu Shuraih Haani’ ibn Yazid dijo: “Una delegación de personas vino hasta el Profeta  y oyó que llamaban a uno de ellos Abd al-Hayar (“siervo de la 10 Reportado por Ahmad, al-Sunan, 5/218. 11 Reportado por al-Bujari, Fath, n° 846. 12 Reportado por Ahmad, al-Musnad, 1/283. 13 Reportado por al-Bujari, Fath, 6108. 14 Al-Fath al-Rabbaani, 14/164. 15 roca”). Le preguntó: ‘¿Cómo te llamas?’. Él dijo: ‘Abd al-Hayar’. El Mensajero de Allah  dijo: ‘No, tú eres ‘Abd-Allah (siervo de Allah)’”.15 Tener en cuenta la posición de la persona que se esfuerza por corregir el error Los consejos de algunas personas pueden ser mejor recibidos que los de otros debido al estatus que tienen, o porque, a diferencia de los demás, tienen autoridad sobre la persona que cometió el error, por ejemplo un padre con su hijo, un maestro con su alumno, o un funcionario público con la persona a quien está inspeccionando. El anciano no es igual al más joven, un pariente no es como un extraño, alguien con autoridad no es como el que no la tiene. Entender estas diferencias logrará que quien intenta la reforma ponga las cosas en perspectiva y las evalúe correctamente, para que su corrección o reprimenda no provoque un mal mayor. La posición del que corrige y la estima que le tiene el que comete el error son muy importantes a la hora de juzgar qué dureza tendrá la reprimenda y decidir cuál será el tono de la misma. De esto aprendemos dos cosas: En primer lugar, que la persona a quien Allah le ha dado estatus o autoridad debe utilizarlo para fomentar lo bueno y prohibir lo malo, y para enseñar a la gente. Debe entender que tiene una gran responsabilidad porque las personas le aceptarán más que al resto de las personas – a menudo – por lo cual puede hacer más que los demás. En segundo lugar, la persona que busca fomentar lo bueno y prohibir lo malo no debe juzgar mal la situación y ponerse en una posición mayor que la que en realidad amerita la situación porque esto solo alejará a las personas. El Profeta  aprovechaba al máximo la posición de respeto que Allah le había dado cuando corregía y enseñaba a la gente. Hacía cosas que no habrían sido apropiadas si las hubiesen hecho otras personas, como por ejemplo las siguientes: 15 Reportado por al-Bujari en al-Adab al-Mufrad, n° 813. Al-Albaani dijo en Sahih al-Adab alMufrad que es sahih, n° 623. 16 Ya’ish ibn Tihfah al-Ghiffaari reportó que su padre dijo: “Fui invitado del Mensajero de Allah , yo era uno de los pobres a los que él invitaba. El Mensajero de Allah  se acercó a ver que todo esté bien con sus invitados durante la noche, y me vio acostado boca abajo. Me tocó con su pie y me dijo: ‘No duermas así; esa es la forma de dormir que Allah detesta’”. Según otro reporte: “Lo tocó con el pie despertándolo y le dijo: ‘Así es como duerme la gente del Infierno’”.16 El método de corrección era apropiado para el Profeta  debido a su posición y estatus, pero no es apropiado para el resto de las personas. No es correcto que alguien que quiera corregir a otro por su forma de dormir lo toque con su pie mientras duerme y lo despierte, y que luego espere que su consejo sea aceptado y agradecido. Lo mismo se aplica a quien golpea a otro por cometer un error o le arroja piedras o algún otro objeto. Si bien algunos de los salaf lo hacían, se debía a su estatus en particular. Algunos ejemplos de esto pueden ser: Al-Daarimi (que Allah tenga piedad de él) reportó de Sulaiman ibn Yassar que un hombre llamado Sabigh llegó a Medina y comenzó a preguntar por los textos ambiguos del Corán. ‘Umar mandó a buscarlo, y preparó unas ramas de palmera datilera para golpearlo. [‘Umar] le preguntó: “¿Quién eres?”. Él respondió: “Soy Sabigh, el siervo de Allah”. ‘Umar tomó una de las ramas de palmera y lo golpeó diciendo: “Yo soy ‘Umar, el siervo de Allah”. Siguió golpeándolo hasta que le comenzó a sangrar la cabeza, y dijo: “¡Oh Amir al-Mu’minin, es suficiente! ¡Las ideas que había en mi cabeza se han ido!”.17 Al-Bujari (que Allah tenga piedad de él) reportó que Ibn Abi Laila dijo: “Hudhaifah se encontraba en al-Mada’in y pidió algo de beber, y un obispo le dio una vasija de plata. Se la arrojó diciendo: ‘Yo no lo habría arrojado, pero le dije que no lo hiciera y no me hizo caso. El Profeta  nos prohibió la seda y el brocado, y beber de vasijas de oro y plata. Dijo: ‘Estas son para ellos en este mundo y para ustedes en el Más Allá’”.18 16 Reportado por Ahmad, al-Fath al-Rabbaani, 14/244-245. Reportado también por alTirmidhi, n° 2798, edición Shaakir de Abu Dawud en Kitaab al-Adab en su Sunan, n° 5040, edición al-Da’aas. El hadiz también se encuentra en Sahih al-Yaami’, 2270-2271. 17 Sunan al-Daarimi, editado por ‘Abd-Allaah Haashim Yamaani, 1/51, n° 146. 18 Al-Fath, n° 5632. 17 Según un reporte narrado por Ahmad en el que se describe el mismo incidente: ‘Abd al-Rahman ibn Abi Laila dijo: “Salí con Hudhaifah a una de esas zonas, y él pidió algo para beber. Un obispo le trajo una vasija de plata y (Hudaifah) se la lanzó a la cara. ‘Guarden silencio, guarden silencio, si le preguntamos por qué lo hizo, puede que no nos lo diga’. Por lo tanto, guardamos silencio, y poco después dijo: ‘¿Saben por qué se la lancé a la cara?’. Le dijimos que no. Él dijo: ‘Le había dicho que no lo hiciera. El Mensajero de Allah  dijo: “No beban en vasijas de oro”, y Mu’adh dijo: “No beban en vasijas de oro ni plata, y no usen seda ni brocado; son para ellos en este mundo y para ustedes en el Más Allá”’”.19 Al-Bujari narró que Sirin le pidió a Anas que le redactara un contrato de manumisión, pues tenía mucho dinero, pero Anas se negó. Sirin fue hasta ‘Umar , quien le dijo a Anas que redactase el documento, y Anas se negó nuevamente, por lo cual ‘Umar lo golpeó con un azote recitando las palabras del Corán: “Si alguno de vuestros esclavos o esclavas os piden la manumisión, y sabéis de su honestidad, otorgádsela, y ayudadle [a pagar la manumisión] dándole parte de las riquezas con las que Allah os ha agraciado.…” [al-Nur 24:33], con lo cual redactó el documento para él”.20 Al-Nasaa’i reportó de Abu Sa’id al-Judri que se encontraba orando cuando un hijo de Marwan se acercó por delante, él lo miró, y como no retrocedió, lo golpeó. El niño se fue llorando y le contó a Marwan lo sucedido. Marwan le preguntó a Abu Sa’id: “¿Por qué golpeaste a tu sobrino?”. Él dijo: “No lo golpeé a él; golpeé a Satán. Oí decir al Mensajero de Allah : ‘Si uno de ustedes está orando y alguien quiere pasar por delante, debe intentar detenerlo en la medida de lo posible, y si se niega a hacerlo, debe pelear con él, pues es un demonio’”.21 Ahmad (que Allah tenga piedad de él) reportó de Abu’n-Nadr que Abu Sa’id al-Judri sufría un dolor en la pierna, y su hermano vino y lo vio recostado con una pierna cruzada sobre la otra, por lo que lo golpeó en la pierna dolorida, haciendo que le doliese aún más. Él le dijo: “¡Me golpeaste en la pierna! ¿No sabías acaso que está dolorida?”. Le respondió: “Por supuesto que lo sabía”. Abu Sa’id dijo: “¿Por qué lo 19 Al-Musnad, 5/396. 20 Al-Fath, 5/184. 21 Al-Muytaba min Sunan al-Nasaa'i, 8/61; Sahih Sunan an-Nasaa'i, n° 4518. 18 hiciste?”. “¿No sabías acaso que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah) nos prohibió sentarnos de esa manera?”.22 Maalik reportó de Abu’l Zubair al-Makki que un hombre le propuso matrimonio a la hermana de otro hombre, y éste le dijo que ella había cometido adulterio. Esto llegó a oídos de ‘Umar ibn al-Jattaab, que lo golpeó, o casi, y dijo: “¿Por qué le dijiste eso?”.23 Muslim reportó en su Sahih de Abu Ishaaq quien dijo: “Estaba con alAswad ibn Yazid en la Gran Mezquita, y al-Sha’bi estaba con nosotros. AlSha’bi nos contó lo que Fatimah bint Qays había dicho acerca de que el Mensajero de Allah  no había juzgado a su favor cuando reclamó un techo y un ingreso de dinero. Al-Aswad tomó un manojo de piedras y se las arrojó diciendo: ‘¡Debería darte vergüenza! ¿Cómo puedes decir algo así?’. ‘Umar dijo que no debemos dejar el Libro de Allah o la Sunnah del Profeta  de lado por las palabras de una mujer que no está segura de si recuerda las cosas correctamente o no. Las mujeres tienen derecho a un techo y un ingreso. Dice Allah en el Corán: “…No las expulséis de sus hogares [durante el período de espera], a menos que hayan cometido una indecencia evidente…” [al-Talaaq 65:1].’”24 Abu Dawud reportó que dos hombres entraron por las puertas de Kindah, cuando Abu Mas’ud al-Ansaari estaba sentado en un círculo. Los hombres dijeron: “¿Hay algún hombre que pueda juzgar entre nosotros dos?”. Un hombre del círculo dijo: “Yo lo haré”. Abu Mas’ud tomó un manojo de piedras y se las arrojó diciendo: “¡Cállate! No está bien visto emitir juicios a la ligera”.25 También debemos destacar que el Profeta en ocasiones reprochaba a sus Compañeros más cercanos con más dureza que a un beduino o a un extraño. Todo esto tiene que ver con la sabiduría y una evaluación correcta de la situación. 22 Al-Musnad, 3/42. 23 Muwatta’ Maalik, n° 1553, reporte de Abu Mus’ab al-Zuhri, editado por Bashshaar Ma’ruf y Mahmud Jalil. Mu’sasat al-Risaalah. 24 Sahih Muslim, n° 1480. 25 Reportado por Abu Dawud, Kitaab al-Aqdiyh, Bab fi talab al-qada’ wa al-tasarru’ ilaihi. 19 Hacer la distinción entre el que comete un error por ignorancia y el que lo hace a sabiendas Uno de los relatos que ilustran esta situación claramente es lo que le sucedió a Mu’aawiyah ibn al-Hakam al-Sulami cuando vino a Medina desde el desierto, sin saber que estaba prohibido hablar durante la oración. Dijo él: “Mientras oraba detrás del Mensajero de Allah , un hombre estornudó, por lo cual dije ‘iarhamuk Allah (que Allah tenga piedad de ti)’. El hombre me miró fijamente y le dije ‘¡Por el honor de mi madre! ¿Por qué me miras así?’. Comenzaron a golpearse las piernas con las manos, y cuando vi que me pedían que permaneciera callado, dejé de hablar (es decir, quise contestarles, pero me controlé y guardé silencio). Cuando el Mensajero de Allah  terminó de orar – que mi madre y mi padre se sacrifiquen por él, jamás vi un mejor maestro que él – no me reprendió ni me golpeó ni me avergonzó frente a los demás. Simplemente dijo: ‘Esta oración no debe contener ninguna palabra de los hombres; no es más que glorificaciones, alabanzas y recitación del Corán’”.26 El ignorante necesita que se le enseñe; el dubitativo necesita que se le expliquen las cosas; el negligente necesita que se le recuerden los asuntos; y el que persiste voluntariamente en el error necesita ser advertido. No es correcto tratar de igual manera a la hora de corregir un error al que conoce una regla y al que la ignora. Tratar con mucha dureza al que no conoce la regla solo logrará que la persona ignore el consejo, a menos que se le enseñe con sabiduría y bondad, porque la persona ignorante no sabe que está cometiendo un error. Es como si le dijera al que lo reprende: “¿Por qué no me enseñas antes de atacarme?”. El que comete un error sin darse cuenta de ello puede pensar que tiene razón, por lo cual debemos tener eso en cuenta y tratarlo con cautela. El Imám Ahmad (que Allah tenga piedad de él) reportó en al-Musnad lo siguiente de al-Mughirah ibn Shu’bah: “El Mensajero de Allah  comió algo, luego se levantó y oró. Ya había hecho el wudu’ antes de eso, pero le 26 Sahih Muslim, edición de ‘Abd al-Baaqi, n° 537. 20 traje un poco de agua para que hiciera wudu’. Me rechazó diciendo: ‘¡Vete!’. Me sentí ofendido, por Allah. Oró, y me quejé con ‘Umar por lo sucedido. Él dijo: ‘Oh Profeta de Allah, al-Mughirah se siente dolido por tu rechazo, y está preocupado de que puedas estar enfadado con él por alguna razón’. El Profeta  dijo: ‘Solo veo bien en él, pero me trajo agua para hacer wudu’ después de comer algo, y si hubiese hecho wudu’, la gente habría hecho lo mismo [es decir, habrían pensado que debían hacer wudu’ después de comer]’”.27 Debemos destacar aquí que cuando el Profeta  señalaba los errores de estos grandes Sahaabah, no causaba en ellos ningún efecto negativo ni alejamiento; por el contrario, tenía un efecto positivo en ellos, y al ser corregidos de esta forma por el Profeta , se preocupaban y cuidaban su comportamiento y se aseguraban de que el Mensajero de Allah  estuviera complacido con ellos. También podemos destacar de este relato que cuando el Profeta  le señaló su error a al-Mughirah, no estaba molesto con al-Mughirah; lo hizo por piedad hacia la gente y para explicar ciertas cosas con claridad, para que no se impusieran algo que no era obligatorio y que les provocaría una gran dificultad. Hacer distinción entre los errores que surgen de una intención sincera de encontrar lo que es correcto (iytihad) y los errores cometidos deliberadamente, por negligencia o falencias No caben dudas de que en el primer caso, no es culpa de la persona. De hecho, recibirá una recompensa aún cuando cometa un error, en tanto y en cuanto su intención sea sincera y haya querido llegar a la conclusión correcta, porque el Profeta  dijo: “Si un juez juzga y se esfuerza por tomar la decisión correcta, y su decisión es correcta, tendrá dos 27 Al-Musnad, 4/253. 21 recompensas, pero si su decisión es incorrecta, aún tendrá una recompensa”.28 Es distinto el caso de quien comete errores deliberadamente o a causa de falencias. En la primera instancia, a la persona se le debe enseñar y aconsejar; en la segunda, se le debe advertir y reprender. El iytihaad que puede ser exceptuado de culpa debe ser hecho por alguien calificado, no por alguien que da veredictos sin conocimiento y sin tener en cuenta las circunstancias. Es por eso que el Profeta denunció enérgicamente a quienes cometieron el error en el caso del hombre de la cabeza herida. Abu Dawud narró en su Sunan de Yaabir  que dijo: “Emprendimos un viaje, y uno de los hombres fue golpeado en la cabeza con una piedra y comenzó a sangrar. Luego se durmió y al despertar necesitaba hacer el ghusl (estaba en estado de yanaabah o impureza mayor). Les preguntó a sus compañeros: ‘¿Creen que es suficiente si hago tayammum?’. Le respondieron: ‘Creemos que no tienes ninguna excusa porque hay agua a tu disposición’. Por lo cual hizo el ghusl, y como consecuencia de ello murió. Cuando llegamos ante el Profeta  y le contaron lo sucedido, dijo: ‘Lo han matado, ¡que Allah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La cura del que no sabe es preguntar…’”.29 El Profeta  dijo que hay tres tipos de jueces, uno estará en el Paraíso y los otros dos en el Infierno. El que estará en el Paraíso es un hombre que conoce la verdad y juzga de esa forma. Un hombre que conoce la verdad pero que juzga injustamente estará en el Infierno, y un hombre que juzga a las personas sin tener conocimiento adecuado también estará en el Infierno30. El tercer tipo se considera que no tiene ninguna excusa. Otro factor a la hora de medir el grado de la reprimenda es prestar atención al entorno en el que ocurrió el error. Por ejemplo, si se dio en un entorno en el que se cumple con la Sunnah o donde prevalece la innovación (bid’ah), o hasta dónde llega el mal, o si hay personas 28 Reportado por at-Tirmidhi, 1326, edición de Shaakir. Abu ‘Isa at-Tirmidhi dijo que es un hadiz hasan gharib en esta versión. 29 Sunan Abi Dawud, Kitaab al-Tahaarah, Baab al-mayruh iataiammam; al-Albaani lo clasificó como hasan en Sahih Abi Dawud, 325, e indicó que el material adicional añadido al final del hadiz es da’if. 30 Sunan Abi Dawud, n° 3573; clasificado como sahih por al-Albaani en al-Irwa’, 2164. 22 ignorantes o débiles, cuyas opiniones sean respetadas por los demás, y que emitan fatwas diciendo que tal o cual cosa está permitida. Una buena intención por parte del que comete el error no significa que no se le deba reprochar su accionar ‘Amr ibn Yahya dijo: “Mi padre narró algo que su padre dijo: ‘Estábamos a las puertas de ‘Abd-Allah ibn Mas’ud antes de la oración de la madrugada. Cuando salió, caminamos con él a la mezquita. Abu Musa al-Ash’ari se acercó a nosotros y dijo: “¿Ya salió a vuestro encuentro Abu ‘Abd alRahman?”. Le respondimos: “No”. Se sentó con nosotros hasta que salió [Abu ‘Abd al-Rahman]. Cuando salió, todos nos pusimos de pie y lo saludamos, y Abu Musa le dijo: “Oh Abu ‘Abd al-Rahman, vi hoy en la mezquita algo que nunca había visto antes, pero parece algo bueno, alhamdu Lillah”. Dijo él: “¿Qué es lo que viste?”. Dijo: “si vives, lo verás. Vi personas en la mezquita sentadas en círculos esperando la oración. En cada círculo había un hombre, y tenían piedras en sus manos. El hombre decía: ‘Digan Allahu akbar cien veces’, y ellos decían Allahu akbar cien veces; luego él decía: ‘Digan La ilaha ill-Allah cien veces’, y ellos decían La ilaha ill-Allah cien veces; luego él decía: ‘Digan Subhan Allah cien veces’, y ellos decían Subhan Allah cien veces’. Me preguntó: ‘¿Qué les dijiste?’. Él respondió: ‘No les dije nada; esperaba ver cuál era tu opinión y qué me dirías que hiciese’. Él dijo: ‘¿Por qué no les dijiste que contasen sus malas acciones y así garantizar que no desperdicien sus buenas acciones?’. Luego se fue, y partimos con él, hasta que llegó a uno de esos círculos. Se paró junto a ellos y dijo: ‘¿Qué es esto que están haciendo?’. Ellos dijeron: ‘Oh Abu ‘Abd al-Rahman, estas son piedras que usamos para contar nuestros takbir (decir Allahu Akbar), tahlil (decir La ilaha illa Allah) y tasbih (decir Subhanallah)’. Él les dijo: ‘Cuenten sus malas acciones y les garantizo que no desperdiciarán ninguna de sus buenas acciones. ¡Qué vergüenza, Oh seguidores de Muhámmad, con qué rapidez se están autodestruyendo! Los Compañeros de su Profeta siguen vivos, su ropa aún no ha sido usada y sus vasijas aún no se han roto. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, o ustedes están siguiendo un camino que es más correcto que el de 23 Muhámmad o han abierto la puerta de la perdición!’. Ellos dijeron: ‘Por Allah, Oh Abu ‘Abd al-Rahman, solo queríamos hacer una buena obra’. Él dijo: ‘¡Cuántos han querido hacer una buena obra y no lo han logrado! El Mensajero de Allah  nos dijo que la gente recita el Corán y no pasa de sus gargantas. Por Allah, no lo sé, a lo mejor la mayoría de ellos son como ustedes’. Luego se alejó de ellos y partió. ‘Amr ibn Salamah dijo: ‘Vi a la mayoría de los miembros de esos círculos peleando junto a los Jariyitas el día de Nahrawan’”.31 Ser justos e imparciales al momento de corregir a quienes cometen errores Dice Allah: “Cuando habléis [para declarar o decir algo] deberéis ser justos, aunque se trate en contra de un pariente, y cumpliréis vuestro compromiso con Allah…” [al-An’aam 6:152] “Allah os ordena que restituyáis a sus dueños lo que se os haya confiado, y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con equidad. ¡Qué bueno es aquello a lo que Allah os exhorta! Allah todo lo oye, todo lo ve…” [alNisa’ 4:58] El hecho de que Usamah ibn Zaid era el preferido del Profeta  e hijo de su querido Zaid no le impidió al Profeta  reprocharle duramente cuando intentó interceder respecto a uno de los castigos (hudud) establecidos por Allah para un crimen. ‘A’ishah  reportó que los Quraishies estaban preocupados por una mujer que robaba en tiempos del Profeta , en la época de la Liberación de La Meca. Ellos dijeron: ‘¿Quién intercederá ante el Mensajero de Allah  por ella? ¿Quién se atreverá a hacer esto que no sea Usamah ibn Zaid, el preferido del Mensajero de Allah?’. Trajeron a la mujer ante el Mensajero de Allah , y Usamah ibn Zaid le habló sobre ella. El rostro del Mensajero de Allah cambió de color y dijo: ‘¿Acaso están intercediendo respecto a un castigo establecido por Allah?’. Usamah le 31 Reportado por al-Darimi, al-Sunan, n° 210, editado por ‘Abd-Allah Hashim al-Yamani. AlAlbaani clasificó su isnad como sahih en al-Silsilat al-Sahihah bajo el hadiz n° 2005. Ver Mayma’ al-Zawaa’id de al-Haizami, 1/181. 24 dijo: ‘Te ruego me perdones, Oh Mensajero de Allah’. Al caer la noche, el Mensajero de Allah  se puso de pie y se dirigió a la gente. Alabó a Allah, pues Él merece ser alabado, y luego dijo: ‘Los pueblos que los precedieron fueron destruidos porque si uno de sus nobles robaba, lo dejaban pasar, pero si uno de sus débiles robaba, le aplicaban el castigo. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, si Fátima la hija de Muhámmad robara, ordenaría que le cortaran la mano’. Luego ordenó que le cortasen la mano a la mujer que había robado”.32 Según un reporte narrado por an-Nasaa’i de ‘A’ishah : “Una mujer pidió prestadas unas joyas, diciendo que se las quería prestar a otra persona, pero las vendió y se quedó con el dinero. Fue traída ante el Mensajero de Allah . Su familia fue donde Usamah ibn Zaid, quien le habló sobre ella al Mensajero de Allah . El rostro del Mensajero de Allah  cambió de color mientras Usamah hablaba, luego el Mensajero de Allah  le dijo: ‘¿Acaso estás intercediendo para que no se aplique uno de los castigos establecidos por Allah?’. Usamah dijo: ‘Te ruego me perdones, Oh Mensajero de Allah’. En la noche, el Mensajero de Allah  se puso de pie, alabó a Allah pues Él merece ser alabado, y luego dijo: ‘Un pueblo que les precedió fue destruido porque si uno de sus nobles robaba, lo dejaban pasar, pero si uno de sus débiles robaba, le aplicaban el castigo. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, si Fátima la hija del Mensajero robara, le haría cortar la mano’. Luego ordenó que le cortasen la mano a la mujer”.33 La actitud del Profeta hacia Usamah  indica que era justo e imparcial, y que el Islam estaba antes que el amor por sus seres queridos. Una persona puede soportar los defectos personales de quien desee, pero no tiene derecho a ser tolerante o imparcial con aquellos errores que trasgreden los límites establecidos por Dios. En ocasiones, cuando un pariente o amigo comete un error, la persona no se lo reprocha como lo haría con alguien a quien no conoce, con lo cual se observa un sesgo contrario al islámico o una discriminación en sus actos, y 32 Este hadiz fue reportado por al-Bujari y Muslim; esta versión fue narrada por Muslim, n° 1688. 33 Sunan al-Nasaa’i, al-Muytabaa, edición de Dar al-Fikr, 8/73. Clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih Sunan an-Nasaa’i, n° 4548. 25 la persona puede hacer una diferencia ante el error de su amigo a la vez que critica duramente a un desconocido. Un poeta árabe dijo en una ocasión: “Si eres feliz con una persona, no ves sus errores, pero si estás enfadado con él, los verás todos”. Esto también se refleja en la manera en que se interpretan las acciones. Una acción por parte de una persona que uno ama será tomada de una forma, pero la misma acción por parte de otra persona será tomada de una forma totalmente distinta. Todo lo expuesto se aplica solamente cuando las circunstancias son idénticas, de lo contrario podría haber distintas consideraciones como veremos a continuación. Ser cuidadosos para evitar que la corrección de un error lleve a cometer un error mayor aún Es un hecho bien establecido que el Islam permite el mal menor para prevenir un mal mayor. Por lo tanto, un divulgador (da’iah) puede guardar silencio sobre un error si cree que intervenir puede llevar a que se cometa uno más grave aún. El Profeta  guardó silencio sobre los hipócritas y no los ejecutó, aún cuando su incredulidad era bien conocida. Toleró sus insultos pacientemente para que la gente no dijera: “Muhámmad ejecuta a sus compañeros”, especialmente porque no todos conocían la verdadera naturaleza de estos hombres. El Profeta  no destruyó la Ka’bah para reconstruirla sobre los cimientos puestos por el Profeta Ibrahim, en consideración hacia los Quraishies que aún eran nuevos en el Islam y muy cercanos a su reciente época pagana (yahiliiah). El Profeta  temía que sería mucho para ellos, con lo cual la dejó como estaba, con una parte faltante, y la puerta en lo alto y cerrada a las masas, aún cuando esto contenía un elemento de injusticia. 26 Allah ordena a los musulmanes no insultar a los dioses de los idólatras porque esto podría llevar a que la gente insultase a Allah, lo cual es el peor de los males. Un divulgador del Islam (dai’ah) puede guardar silencio sobre una mala acción, o posponer la reprimenda, o cambiar su enfoque, si cree que al hacerlo evitará un error o mal mayor. Esto no se considera negligencia en tanto y en cuanto su intención sea sincera y no tema a nadie excepto a Allah, y su único interés sea el interés del Islam, no la cobardía, lo que le impidió decir algo al respecto. Podemos destacar aquí que lo que causa un mal mayor al corregir el error de alguien es la minuciosidad que no se verifica o controla. Entender la naturaleza humana de la que surgió el error Existen algunos errores que nunca pueden erradicarse completamente, porque tienen que ver con la manera en que Allah ha creado a las personas. Es posible reducirlos, pero si uno se va a los extremos en su manejo, se genera un desastre. El Profeta  dijo: “La mujer fue creada de una costilla, y nunca podrá ser enderezada. Si disfrutas su compañía, pues disfrútala a pesar de su carácter torcido. Si intentas enderezarla, la romperás, y romperla, significa el divorcio”.34 Según otro reporte: “Sean amables con las mujeres, pues fueron creadas de una costilla, y la parte más torcida de la costilla es la de arriba. Si intentas enderezarla, la romperás, y si la dejas como está, seguirá torcida. Por lo tanto, sean amables con las mujeres”.35 Ibn Hayar  dijo: “Las palabras ‘sean amables con las mujeres’ indican que se debe intentar corregirlas amablemente, porque si uno se extralimita al intentar corregirlas, se quebrarán, y si se las deja como están, seguirán torcidas… Lo que aprendemos de esto es que no debemos dejarlas en el error si ese estado va más allá de los defectos comunes, y cometen 34 Reportado por Muslim de Abu Hurairah, n° 1468. 35 Reportado por al-Bujari de Abu Hurairah, Al-Fath, n° 5186. 27 pecados o ignoran algunas obligaciones. Esto significa que no se debe corregirlas en asuntos permitidos. También aprendemos de este hadiz que una actitud amable se gana los corazones de las personas. También nos dice que debemos tratar a las mujeres con amabilidad y tolerar sus defectos con paciencia. El que insista en corregirlas no se beneficiará de ello, y como el hombre no puede vivir sin una mujer para disfrutar la vida con ella y que lo apoye en la vida, es como si dijese: No se puede disfrutar la compañía de una mujer a menos que la aceptes como es”.36 Hacer la distinción entre errores que trasgreden leyes del Islam y errores que sólo afectan a otras personas Si queremos el Islam más que a nosotros mismos, debemos defenderlo y protegerlo y enfadarnos en su nombre más que lo que lo haríamos en nuestro nombre y defensa propia. Es señal de no tener sentimientos religiosos si vemos que un hombre se enfada si alguien lo insulta, pero no se enfada por la religión de Allah si alguien la insulta; a lo sumo, vemos que la defiende tímidamente y con vergüenza. El Profeta  a menudo solía perdonar a aquellos que cometían errores en su interacción con él, especialmente a los beduinos de toscos modales, con el objetivo de suavizar sus corazones. Al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) reportó en su Sahih que Anas ibn Málik dijo: “Estaba caminando con el Mensajero de Allah , y él estaba usando una capa proveniente de nayran con cuello rígido. Un beduino lo acosó, lo agarró por la capa de tal manera que dejó una marca en el cuello del Profeta. El beduino dijo “Oh Muhámmad, ¡dame de los bienes de Allah que tú tienes!”. El Mensajero de Allah  se volvió hacia él y le sonrió, y luego ordenó que le dieran algo”.37 Pero si el error tenía que ver con un asunto de la religión, entonces el Profeta  se enojaría por la causa de Allah. Daremos algunos ejemplos de esto más adelante. 36 Fath, 9/954. 37 Al-Fáth, 5809. 28 Hay otros asuntos que deberían tenerse en mente cuando tratemos con el problema de los errores de la gente, tales como:  Hacer una distinción entre las faltas menores y las faltas mayores, tal como la legislación hace una distinción entre pecados mayores y menores.  Distinguir entre una persona que es conocida por sus buenas obras, lo cual hace que su falta no se distinga entre tanta buena obra, y un pecador y transgresor que hace malas obras habitualmente. A la persona que es conocida por sus buenas obras, se le debe una paciencia especial ante una falta. Esto es lo que le sucedió a Abu Bakr as-Saddíq, como ilustra la siguiente historia. Asmá' bint Abi Bakr dijo: “Salimos con el Mensajero de Allah  como peregrinos, y cuando llegamos a al-‘Ary, el Mensajero de Allah  se detuvo a descansar, y nos detuvimos con él. ‘Aa'ishah  se sentó al lado del Mensajero de Allah , y yo me senté al lado de mi padre. La montura compartida por Abu Bakr y el Mensajero de Allah  estaba con un sirviente de Abu Bakr. Abu Bakr se sentó, esperando por él para alcanzarlo, y cuando lo alcanzó, no tenía el camello. Abu Bakr le preguntó “¿Dónde está el camello?”. El sirviente respondió: “Lo perdí ayer”. Abu Bakr le dijo: “¿Perdiste un camello?”, y lo castigó. El Mensajero de Allah  sonrió y dijo: “Miren a este peregrino lo que está haciendo” (la palabra que utilizó fue “muhrim”, es decir, un peregrino en estado de consagración ritual para realizar la peregrinación o Háyy). Ibn Abi Rizmah dijo: “El Mensajero de Allah  no hizo más que decir eso y sonreír”.38  Distinguir entre quien comete un error repetidamente y quien lo hace por primera vez.  Distinguir entre quien peca abierta y desvergonzadamente, y quien intenta cubrirlo.  Poner atención a los casos en que el apego de la persona al Islam puede no ser muy fuerte, y su corazón necesita abrirse a la religión, por lo tanto no debemos ser demasiado severos con él. 38 Reportado por Abu Dawud en su Sunan, Kitab al-Manásik, Bab al-Muhrim iu’áddib ghulámahu. Clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih Sunan Abu Dawud, no. 1602. 29  Tomar en cuenta la situación de la persona, en consideración a su estatus y autoridad. Las consideraciones que he mencionado no contradicen la justicia a la que hice referencia anteriormente. Reprender al joven cuando comete un error debe hacerse de una manera apropiada de acuerdo a su edad. Al-Bujari (que Allah tenga misericordia de él) reportó que al-Hasan ibn ‘Ali tomó uno de los dátiles que habían sido dados en caridad, y lo puso en su boca. El Profeta  dijo en persa: “Kaj, kaj, ¿no sabes que nosotros no comemos de lo que fue dado en caridad?”.39 At-tabaráni (que Allah tenga misericordia de él) reportó de Záinab bint Abi Salamah que ella fue a ver al Mensajero de Allah  mientras éste estaba realizando la ablución mayor, y él tomó un poco de agua con su mano y me la arrojó en la cara, diciendo “¡Vete ahora, muchachita!”.40 De esto queda claro que el hecho de que un joven de tierna edad cometa un error no significa que no deba ser corregido; por el contrario, corregir sus errores es educarlo correctamente, pues esto quedará impreso en su memoria y lo beneficiará en el futuro. El primer reporte muestra cómo se le enseña a un niño a temer a Dios y a contenerse a sí mismo, y el segundo reporte muestra cómo se le enseñan las buenas maneras, cómo pedir permiso para entrar, y abstenerse de mirar las partes privadas de otra persona. Otro brillante ejemplo de corrección a los niños es la historia del joven muchacho ‘Umar ibn Abi Salamah. Al-Bujari reportó que él dijo: “Yo era un muchacho bajo el cuidado del Mensajero de Allah , y mi mano solía vagar por sobre el plato (cuando comíamos juntos). El Mensajero de Allah  me dijo: “¡Jovencito! Di: “bismilláh” (en el nombre de Allah), come con tu mano derecha, y come de lo que esta directamente frente a ti”. Y esta fue mi forma de comer en adelante”.41 39 Fáth, 3072. 40 Al-Mu’yám al-Kabir, 24/281. Al-Haizami dijo: “Su cadena de transmisión es buena”, alMayma’, 1/269. 41 Fáth, No. 5376. 30 Debemos notar que cuando el Profeta  aconsejó al joven que dejaba que su mano vagara por todo el plato de comida, sus palabras fueron breves, claras y concisas, lo cuál le ayudó a comprender y recordar; el efecto de esas palabras en el corazón del muchacho perduró por toda su vida, y por eso dijo: “Y esta fue mi forma de comer en adelante”. Ser prudente al aconsejar a mujeres que no son parientes, de tal manera que no se malinterprete el consejo, y que se pueda evitar la tentación. Ningún hombre joven debería usar la excusa de corregir los errores de una mujer o enseñarle, para hablar con ella. ¡Cuán a menudo esto ha conducido a desastres! Cuando llega el momento de corregir a una mujer, debe darse el espacio a la gente mayor que puede ayudar en estas ocasiones. La persona que busca encomendar lo que está bien y prohibir lo que está mal debe actuar de acuerdo al resultado que intenta lograr con su acción. Si se da cuenta que lo más probable es que logre algo beneficioso, entonces debe hablar, o de otra manera debe abstenerse de hablar a una mujer ignorante que puede hacerle falsas acusaciones, persistiendo en su mala acción. El estado de la sociedad en su conjunto y el estatus de quien busca encomendar el bien y prohibir el mal, juegan un rol fundamental en el éxito de sus esfuerzos por corregir, hacer comprender el mensaje, o establecer una evidencia. La siguiente historia ilustra esto: El esclavo liberto de Abu Raham, llamado ‘Ubaid, reportó que Abu Hurairah se encontró con una mujer que llevaba perfume, encaminándose a la mezquita. Le dijo: “Oh, servidora de al-Yabbár (uno de los nombres de Allah), ¿a dónde te diriges?”. Ella dijo: “A la mezquita”. Él le dijo: “¿Y te has puesto perfume para eso?”. Ella respondió: “Sí”. Él le dijo: “He oído al Mensajero de Allah  decir: “Si una mujer se perfuma y luego va a la mezquita, Dios no acepta sus oraciones hasta que se bañe”.42 De acuerdo al libro Sahih de Ibn Juzaimah: una mujer pasó junto a Abu Hurairah y su perfume era notorio. Él le dijo: “Oh, servidora de al-Yabbár, ¿a dónde te diriges?”. Ella dijo: “A la mezquita”. Él le dijo: “¿Estás usando perfume?”. Ella respondió: “Sí”. Él le dijo: “Vuelve y báñate, porque he oído al Mensajero de Allah  decir que Dios no aceptará las oraciones de 42 Reportado por Ibn Máyah, No. 4002; ver también Sahih ibn Máyah, 2/367. 31 ninguna mujer que vaya a la mezquita perfumada, hasta que vuelva y se bañe”. 43  No ocuparse corrigiendo los síntomas mientras se descuida la causa del error.  No exagerar acerca del error.  No irse a los extremos para probar que el error existió ni intentar forzar una admisión de culpabilidad por parte de la persona.  Concederle tiempo suficiente para corregir el error, especialmente en el caso de quien se ha acostumbrado a hacerlo por largo tiempo, mientras se le hace un seguimiento y se continúa aconsejándolo.  No hacer sentir enemistad a la persona a la cual se corrige, porque el objetivo es ayudar a la gente, no competir ni aparentar.  Ahora pasaremos a discutir los métodos usados por el Profeta  cuando trataba con los errores de la gente, tal como fue registrado en los reportes auténticos narrados por los eruditos.

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